gas ozono

Desinfección con ozono para evitar contagios

La crisis mundial que estamos viviendo debida al COVID-19 no parece tener un final cercano, las vacunas están en proceso de prueba todavía, la vuelta de vacaciones parece que está acelerando el número de contagios y la vuelta al cole es inminente ya.

No es de extrañar que cada vez más personas lo primero que hagan al despertarse es mirar las noticias en busca de novedades.

El miedo al contagio y a volver a pasar por medidas tan drásticas  como el confinamiento para evitar  que la sanidad colapse otra vez ha provocado que el 99% de la población lleve en su día a día gel desinfectante, mascarilla, se lave las manos al entrar en sus casas, mantenga la distancia de seguridad, etc.

Pero, ¿qué pasa con aquellos agentes que no podemos controlar? A diario subimos a medios de transporte, nos probamos ropa, vamos a restaurantes a comer o al llegar a nuestras casas dejamos nuestros bolsos, zapatillas, bicicletas o juguetes en el  suelo a sabiendas de que han estado en contacto con el  exterior.

Por ello las máquinas de ozono se han convertido en el aliado perfecto para evitar  nuevos contagios tanto a nivel individual como en los negocios.

En nuestros hogares nos protegen del virus desinfectando  pavimentos o nuestros muebles, ropa y todo lo que haya tenido contacto  o provenga del exterior. Es tan sencillo como no tener que lavar la ropa cada vez que la usemos, bastará con dejar todo lo que se haya podido  infectar en una estancia, cerrar esta herméticamente y dejar que la máquina de ozono haga su trabajo.

Con nuestros vehículos pasa lo mismo, si se ha montado un amigo, un familiar o un compañero de trabajo en vez de tener que perder tiempo con productos de limpieza que además podrán dañar la tapicería bastará con usar la máquina de ozono para desinfectar el 100% del coche.

De esta forma las máquinas para uso doméstico se pueden usar para desinfectar la compra, los juguetes de los niños, para desinfectar la habitación de algún infectado o el baño cada vez que lo use si convivimos con él y tiene síntomas leves…

En los negocios y empresas cada vez se ven más máquinas de ozono, en los bares sirven para desinfectar todo el mobiliario de un día para otro, en China se llevan utilizando meses para la desinfección del transporte público como autobuses, taxis, trenes…

Las tiendas de ropa usan las máquinas de ozono para desinfectar todas aquellas prendas  que se hayan probado los clientes o que las hayan devuelto y las  grandes superficies  las usan para desinfectar de manera eficaz suelos, tapicerías, asientos…

¿Por qué el gas ozono es la mejor opción?

Se ha demostrado que destruye y elimina eficazmente el 99% de las  bacterias que tenemos en el ambiente en nuestro día a día.

Las máquinas de ozono fueron los mejores aliados para evitar la propagación del anterior SARS que se cobró la vida de miles de personas, por lo tanto al tratarse de un virus similar lo más seguro es usar un producto que se demostró eficaz frente al anterior.

Se trata de un gas que es capaz de llegar a los lugares  más recónditos, por  ello es ideal para una desinfección total de las superficies. Sólo de esta forma nos aseguraremos de que no quede un hueco sin limpiar.

Se puede usar en cualquier superficie, por lo tanto es el único que podremos usar tanto en textiles como en suelos o en pavimentos de exterior. Eso reduce enormemente los costes y acelera el proceso.

Desinfección total en muy poco tiempo, la alta velocidad con la que se contagia este virus hace necesario un método de desinfección rápido. Sobre todo en lugares muy concurridos como los centros comerciales, los hospitales o las residencias.

Se trata de un método seguro y ecológico, no debemos olvidar que hay muchos productos químicos que se vuelven perjudiciales para nuestra salud o que estropean el medio ambiente. El gas ozono, pasado  un tiempo, se deshace formando moléculas de oxígeno y no dejando ningún rastro.

Por ello si nos queremos asegurar cada día de que no hay superficies que puedan acelerar los contagios es preciso usar máquinas que consigan eliminar bacterias y virus  de forma eficaz y demostrada.