Cómo trasladar la experiencia móvil a una exposición

El informe de la Fundación Telefónica señala a España como líder, dentro de los países más relevantes de la Unión Europea, en penetración de ‘smartphones’, con un 81% de teléfonos inteligentes sobre el total de móviles.

A tenor de estos datos no ha de extrañarnos que la tecnología móvil haya cambiado radicalmente la manera en que las personas buscan y encuentran todo tipo de contenidos culturales y de ocio. Contenidos interactivos, sensores inteligentes, sistemas de recomendación basados en satisfacción real, aplicaciones interactivas para dispositivos móviles… Son muchos los avances tecnológicos de los que pueden beneficiarse las entidades culturales.

Hoy os hablaremos de cómo las exposiciones pueden incluir la tecnología móvil, ya sea para la propia gestión interna de las mismas, para la experiencia de los visitantes, o bien para involucrar a la tecnología en el propio acto creativo.

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Imagen: pixabay

Las exposiciones en la era digital

Beacons. Se trata de una tecnología Bluetooth, de corto alcance, que manda señales a nuestros móviles en forma de información complementaria de interés. Se trata de una herramienta muy eficaz a la hora de ofrecer una experiencia de visita más personalizada.

Realidad virtual y/o aumentada: Cada vez más desarrolla, se trata de un claro ejemplo de cómo se están implementando diferentes dispositivos para desarrollar experiencias más realistas y atractivas.

Wearables.  Pulseras, gafas… cada vez son más los objetos que se suman a la tecnología “ponible” por lo que cabe suponer que poco a poco se irán adentrando en el mundo del arte y la cultura.

Guías personalizadas. Son muchas las exposiciones que se están sumando a la vanguardia de la personalización creando aplicaciones que permiten a los acceder a sus exposiciones creando nuestra propia ruta expositiva.

Códigos bidi. Los códigos QR forman ya parte de muchos de los sectores de la cultura pues la vinculan el arte físico –objetos, obras, lugares– con Internet. Se trata de una fórmula poco invasiva que permite dar al público gran cantidad de información sobre la obra o el monumento.

Catálogo digital. Además de ser beneficiosos para el medio ambiente, pues ahorran en papel, son una magnífica forma de hacer que el visitante pueda acceder a la información de la exposición sin tener portar pesados catálogos. Los contenidos digitales se afianzan tanto en ebook, en apps como otros soportes digitales.

Redes sociales. Cada vez son más las exposiciones que apuestan por las redes sociales como forma de aumentar el número de visitantes y buscar el feedback con el mismo.

Qué duda cabe, en pleno siglo XXI con la era digital, las entidades culturales deben trabajar más estrechamente que nunca con las empresas tecnológicas si quieren aprovecharse de las oportunidades que ofrecen herramientas como las aplicaciones móviles, los códigos QR o las pantallas táctiles. Ya nadie podrá decir que el móvil no está transformando el universo del arte.