Castañas, propiedades y beneficios

En otoño es muy fácil castañas: un alimento característico a la vez que saludable y nutricional.

Se trata de un fruto seco que nos ayudará a reducir los síntomas típicos de la época como la ya conocida astenia, apatía y depresión por el cambio de tiempo y horario. Las castañas son sorprendentemente ricas en nutrientes, aportan hidratos de carbono, fibra y vitaminas del grupo B.

A continuación, detallamos algunas de las propiedades más importantes del fruto seco que nos ocupa:

Una de sus características es su bajo poder calórico en comparación a la de otros frutos secos. Su valor de grasa es muy parecido a la de los cereales (alrededor del 3%) y, por tanto, claramente inferior a la del resto de su familia, que contienen una media de 50gr por cada 100.

Su alto contenido en proteínas e hidratos de carbono lo convierten en un alimento ideal para aquellos que necesitan un extra de energía.  Además, destacan por su aporte de fibra, ideales para combatir el estreñimiento. Al ser alimentos muy saciantes, los dietistas suelen aconsejarlas en dietas de adelgazamiento.

Las castañas también tienen un alto contenido en minerales, entre los que destacamos el magnesio, potasio, hierro y fósforo, lo que hace que comúnmente se les confieran propiedades tanto antiinflamatorias como vasculares.

Pese a todos los beneficios comentados en los párrafos anteriores, es importante recalcar que aquellos que padecen gastritis o tienen el estómago delicado pueden tener problemas a la hora de digerir las castañas. Una solución es consumirlas cocidas.

Conociendo las propiedades y beneficios del consumo de este pseudo-fruto seco, ¿te resistirás el próximo otoño en buscar un puesto de ricas castañas asadas? ¡A disfrutar sin cargo de conciencia!