¿Qué significa “ecológico” en los productos de belleza?

Son muchas las personas que buscan llevar un estilo de vida más saludable, ya sea comiendo sano, haciendo más ejercicio, comprando cosas ecológicas o cualquier otra acción que haga sentir que contribuye en ello. En los últimos años la industria de la belleza se ha querido unir a esta tendencia de bienestar mediante la venta de productos que llevan los términos “ecológico”, “natural” o incluso “libre de químicos”. La pregunta es, ¿Qué significan estos términos realmente?

 

¿Qué significa la palabra ecológico?

 

En la industria de la alimentación los productos ecológicos están regulados por el Programa Ecológico Nacional (NOP por sus siglas en inglés) dirigido por USDA. Solo los productores y fabricantes que cumplen con los estándares del NOP pueden etiquetar sus productos con el certificado ecológico. Este programa promueve la biodiversidad y limita el uso de pesticidas sintéticos.

Sin embargo, en la industria de los productos de belleza no hay unas normas claras establecidas para los términos “ecológico” y “natural”. A diferencia de la industria de la alimentación estos términos no están regulados para los productos cosméticos, lo que significa que las empresas pueden utilizar los términos de cosmética natural y cosmética ecológica forma bastante libre.

Desafortunadamente aún no hay estándares definidos en la industria de la cosmética y esto dificulta que los consumidores descifren y conozcan el verdadero significado de estos conceptos y los beneficios de los productos de belleza naturales y ecológicos.

Algunas empresas sostienen que si el ingrediente procede de una fuente natural se trata de algo natural pero a menudo omiten que el hecho de que modifican químicamente estos ingredientes para obtener el efecto deseado.

Además, muchos productos como los champús, acondicionadores o geles de baño tienen como uno de los ingredientes principales el agua, por lo que, según estas empresas, son naturales (ya que el agua es natural). Así que si un champú está elaborado con agua en un 90% una empresa puede aprovecharse y afirmar que su producto es 90% natural y no podría considerarse que mienta. Obviamente, esto no es lo que las personas realmente considerarían como un producto ecológico pero, al no haber una regulación clara en la industria, no estarían mintiendo.

 

Progreso en la regulación

 

Pese a que sea un proceso lento existen certificadoras de cosmética que, mediante estándares propios tratan de regular lo que se considera como natural y ecológico. Algunas empresas también buscan por su parte elaborar y regirse por definiciones más estrictas del significado de natural y ecológico. Al ser una industria que aún está por regular, pese a poder orientarnos gracias al trabajo de los organismos certificadores, está claro que el consumidor debe tener iniciativa propia e investigar las etiquetas de los productos y buscar información con el fin de hacer una elección adecuada y saludable en su compra.

Actualmente, la clara definición de los conceptos “natural” y “ecológico” es un tema recurrente y cuestión de debate. Con suerte, no pasará mucho tiempo para que exista mayor estandarización y regulación en la industria que hará que sea más sencillo comprender lo que en realidad significan estos términos y poder realizar elecciones seguras.