Desapareceran las papelerias convencionales

Esta es una de esas preguntas que nos gusta responder ya que al tener cierta experiencia dentro del sector creemos que tenemos algunos elementos de juicio para poder hacerlo. Sin embargo, ya os advertimos que la respuesta puede estar un poco lejos de lo que muchos esperan. Más que nada porque a pesar de que somos unos firmes defensores de todo lo que nos puede aportar la red de redes, no es menos cierto que pensamos de una manera rotunda que la papelería física, el concepto de tienda que vende material de papelería, no va a desaparecer. Y todo ello a pesar de que no es menos cierto de que hay una gran cantidad de plataformas digitales de este tipo como pueda ser el caso de mercamaterial.

La primera razón por la que creemos que no va a desaparecer es por la cercanía que tienen estas tiendas. Con esto lo que queremos decir es que siempre vamos a tener a una persona física, nada de catálogos digitales, que va a ser la que nos va a poder asesorar sobre lo que necesitamos y sobre lo que no. Esto, aunque no lo parezca es muy interesante ya que gracias a estas personas vamos a tener la total certeza de que vamos a invertir bien nuestro dinero.

La segunda razón por la que puede seguir siendo una buena idea abrir un negocio de este tipo no es otra que el hecho de saber que las personas que acuden a este tipo de centros no tienen muchas probabilidades de hacer la compra a través de la red de redes. No estamos hablando de lo que pueda suceder de aquí a 50 años con las nuevas generaciones. Eso ya sería otro debate pero a día de hoy las papelerías físicas todavía pueden resistir sin ninguna clase de problema. Y esto es algo muy interesante sobre todo si tenemos en cuenta el volumen de negocio que puede haber por ejemplo en localidades pequeñas.

Para terminar tenemos que hablar de la gran variedad de productos que pueden vender. Una papelería física, y no hay más que ver el ejemplo que puedas tener cerca de tu domicilio, no va a vender solo material de oficina o material escolar. También incluyen libros, artículos de regalo e incluso libros de texto para los colegios e institutos cercanos. Esto no es otra cosa que una fuente de ingresos alternativa que puede venir muy bien sobre todo si llega un momento que la otra vía parece agotarse.