accesorios alta resistencia 

Accesorios alta resistencia: un cambio radical al mundo de la construcción 

En la escuela nos enseñan que las culturas antiguas usaron una serie de artilugios en el levantamiento de las edificaciones que, desafiando el tiempo, han llegado hasta nuestros días. Probablemente, buscando dar una explicación lógica a las descomunales dimensiones de las mismas.  Sin embargo, en ninguna de las aclaraciones figuran accesorios alta resistencia. 

En todos los casos se muestran ejércitos de individuos, presumiblemente esclavos, arrastrando inmensos bloques de piedra, tirando de cuerdas y empujando con palancas de madera, bajo un candente sol capaz de fundir el plomo. Y ni hablar de lo que ocurría en Egipto, en donde además debían soportar las ardientes arenas del desierto del Sahara. 

Por mucho que nos lo cuenten, no logramos aceptar esa información desde nuestra visión cultural, porque vemos que los edificios que nos rodean, pequeños en comparación con una pirámide, por ejemplo, y de una complejidad en el diseño considerablemente distinta; necesitan de elementos diferentes a obreros trabajando con un alto nivel de rusticidad y unas condiciones laborales infrahumanas. 

 

En la actualidad…. 

En una obra del presente notaríamos que miles de personas andando de un lado a otro solo constituirían un estorbo y una fuente altísima de accidentabilidad. Aunque al parecer, en aquellos momentos, eso no era un problema mayor. No obstante, cuesta digerir que un grupo de gente mal alimentada y peor hidratada pudiera llegar a tanto. 

De hecho, en una edificación actual, lo primero que observamos es la exigencia de utilizar  maquinaria especializada, ya que se deben mover cargas voluminosas, pesadas o incómodas de manejar, en sentido horizontal, vertical o inclinado. Y además, hay que hacerlo con la celeridad que requiere la limitación de que el edificio debe entrar en servicio en un lapso razonable. 

En ese tenor se desarrollan maquinarias, equipos y herramientas que absorben la carga laboral eficientemente. Una grúa puede elevar materiales a decenas de metros de altura o llevarlos en menos de una hora de aquí para allá, sin que sea necesaria una complicada logística que consuma jornadas o semanas de trabajo. Y esas máquinas, a su vez, poseen dispositivos muy resistentes que superan varias veces la capacidad requerida en el lugar. 

La industria de la construcción se ha beneficiado de la investigación y el desarrollo de accesorios de alta resistencia, a tal grado que hoy creamos ciudades verticales y nos preciamos de alcanzar las nubes, aun cuando no hemos logrado entender cómo fueron levantadas las famosas pirámides de Giza: Keóps, Kefrén y Micerinos.